La dialéctica en
Platón se identifica con el concepto diaíresis o «división».
La dialéctica de las últimas obras ya no es una técnica de
preguntas, sino un proceso de clasificación sistemático. Sin
embargo, el primer diálogo donde aparece la palabra desde una
acepción filosófica es el Fedro (265e), donde dice
«dividir (una Forma o Género) en especies, según las
articulaciones naturales, y no tratar de quebrantar parte alguna, a
la manera de un mal carnicero». Esta habilidad para reagrupar y
dividir consiste en ver la unidad en medio de una disgregada
multiplicidad (dialéctica ascendente), desentrañando la subyacente
Idea (descendente) y ponerla conforme a una definición común.
Además, implicaría separar las variadas subclases que se vinculan
en una sola Idea, dividiéndola no de modo arbitrario, sino de
acuerdo con las relaciones naturales que guarda con cada una de las
demás.
En el Sofista
Platón procede mediante sucesivas divisiones de cada clase, a fin
de alcanzar una definición satisfactoria. El ejemplo famoso, aunque
trivial, es el del pescador de caña (218b- 221c). Este es englobado
o se desprende de una noción más general, que es el de «experto»
en una técnica, arte o habilidad. Asimismo, la destreza o técnica
es «productiva» o «adquisitiva» y el pescador se ocupa de esta
última. Pero la adquisición se desarrolla por medio del «cambio»
o de la «fuerza» y el pescador emplea esta última. La fuerza, por
su parte, es una técnica de captura que se realiza por medio de la
«lucha» o de la «caza» y el pescador utiliza esta última. La
cacería, además, puede ejercerse con «seres inanimados» o con
«seres vivos», y el pescador se pliega a esta última. Los seres
vivos se dividen en «terrestres» y «acuáticos», y estos
últimos son los que caza el pescador. Finalmente se llega al
resultado: la pesca con caña es una técnica adquisitiva por la
fuerza y cazadora de animales acuáticos sin alas valiéndose del
lanzamiento de anzuelos. Ilustrado el método mediante este ejemplo,
la diáresis o división se aplica al tema del diálogo, al concepto
de sofista, del que se dan hasta siete definiciones distintas, a cual
menos favorable. Así, en la primera de ellas, el sofista resulta
practicar una técnica adquisitiva y cazadora de animales terrestres
con dinero (jóvenes ricos) so pretexto de educación.
Dentro de este proceso se
pueden percibir dos niveles: Una dialéctica ascendente que sube de
idea en idea hasta arribar a la idea más general - parte de lo
múltiple a lo uno- y una dialéctica descendente que desarrolla por
medio de la razón, los distintos efectos de la idea desprovista de
hipótesis sobre la cual se sostiene, para ir produciendo las ideas
sin depender de la existencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario