Guerrilla

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miércoles, 20 de septiembre de 2023

"El niño emparedado" (Emmanuel Carrere. YOGA)

 Hace unos veinte años leí en las páginas de sucesos de Libération un artículo que me marco de por vida: los padres de un niño de cuatro años lo llevan al hospital para una operación benigna. Deben de darle el alta al día siguiente. Pero el anestesista comete un error y el niño, a pesar de semanas de cuidados desesperados, se queda sordo, mudo, ciego y paralizado. Irreversible, definitivamente. Cuando lo leí me quedé transido de terror. Nunca nada me ha afligido tanto. Ya no podía pensar en otra cosa. No podía pensar más que en el despertar del niño. En el momento en el que recuperase la conciencia en la oscuridad. Inquieto al principio, pero inquieto como lo estamos cuando sabemos que la inquietud va a cesar. Sus padres no deben de estar lejos. Van a encender la luz, a hablarle. Pero nada sucede. No hay luz. No hay sonido. Intenta moverse pero no lo consigue. Intenta gritar pero ni él mismo se oye. Quizá sienta que le tocan, que le abran la boca para que coma. Quizá lo alimenten por perfusión, el artículo no lo dice. Sus padres y el personal sanitario están alrededor de la cama, descompuestos de horror, pero él no lo sabe. Es imposible comunicarse con él, imposible alcanzarlo. No está en coma. Saben que está consciente, que detrás de esa cara cerosa, contraída, detrás de esas pupilas que no ven, hay un niño emparedado en vida que está aullando de pavor en silencio. Nadie puede explicarle su situación, ¿y quién tendría el valor de hacerlo? Nadie puede imaginar lo que sucede dentro de su conciencia, cómo se cuenta el niño lo que le ocurre. No hay palabras para eso. Yo no las tengo. Yo, tan articulado, no tengo ningún medio de expresar lo que me remueve en mí esta historia aterradora.  

miércoles, 17 de mayo de 2023

Jean-Paul Sartre | La náusea

 «Soy libre: no me queda muy ninguna razón para vivir, todas las que probé se han soltado y ya no puedo imaginar otras. Todavía soy bastante joven, todavía tengo fuerzas bastantes para volver a empezar. ¿Pero qué es lo que hay que empezar? Sólo ahora comprendo cuánto había contado con Anny para salvarme en medio de mis terrores, de mis náuseas. Mi pasado ha muerto, el señor de Rollebon ha muerto, Anny sólo ha vuelto para quitarme toda esperanza. Estoy solo en esta calle blanca bordeada de jardines. Solo y libre. Pero esta libertad se parece un poco a la muerte».


Jean-Paul Sartre | La náusea

miércoles, 16 de febrero de 2022

Historia de un idiota contada por él mismo. Félix Duque

"Como ya he dicho, yo estudiaba Ciencias con la intención de seguir luego la especialidad de Exactas -un nombre estupendo para esa disciplina, la matemática, que es el arte de la rigurosa inexactitud, como bien sabemos desde Leibniz -, y dedicarme profesionalmente a vivir del cuento, a saber, de becas de investigación y memorias científicas perfectamente inútiles sobre tal o cual sutileza desprovista de todo interés. Los estados industriales se ven en la obligación de financiar a un verdadero ejército de parásitos (los llamados científicos) con el fin de justificar la miseria de una población semiesclavizada y embrutecida que cree en el progreso científico, sin entender una sola palabra, como antaño creía en la Asunción de la Virgen. Yo pensaba dedicarme a parásito.

 

Susana, en cambio, había elegido su lugar ENTRE LOS PERDEDORES, y estaba matriculada en Filosofía."

martes, 14 de diciembre de 2021

Lenguaje y amor: Houellebecq. Serotonina.

Es malo que los que se aman hablen la misma lengua, es malo que puedan comprenderse realmente, que puedan comunicarse verbalmente, porque la vocación de la palabra no es crear el amor, sino la división y el odio, la palabra separa a medida que se formula, mientras que un informe parloteo amoroso, semilingüístico, hablar a tu mujer o a tu hombre como se hablaría a un perro, genera las condiciones de un amor incondicional y duradero. La cosa podría ir bien si al menos pudiéramos limitarnos a asuntos inmediatos y concretos - dónde están las llaves del garaje?, a qué hora viene el electricista?-, pero más allá empieza el reino de la confusión, del desamor y el divorcio. 

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Simon Leys. Artista y hombre.

 Tengo un CD dedicado a Céline que recoge la incomprensible contradicción entre el artista sublime y el hombre, que es un despreciable desgraciado. En este CD, un gran actor Michel Simon, primero lee las tres primeras páginas de el Viaje al fin de la noche. Escucharlo  te pone la piel de gallina... el impacto en bruto del puro genio, lo cual viene seguido por una larga entrevista del propio Céline al final de su vida, que no son más que los miserables balbuceos de mediocres estereotipos, por completo desprovistos de la más elemental conciencia de sí mismo cuyo nivel intelectual es el de un charlatán, resulta patético. 

D. H. Lawrence. Trabajar

Ganar un salario es una ocupación de prisión y un asalariado es una especie de prisionero. Ganar un sueldo alto es un trabajo de empleado de prisiones, un carcelero en lugar de un prisionero. D. H. Lawrence 

Schopenhauer. Leer

"El arte de no leer es muy importante. Consiste en no interesarse en nada que atraiga la atención del público general en un momento dado. Cuando un panfleto político o eclesiástico, una novela o un poema causa un gran revuelo, recuerde que quien escribe para los  tontos siempre encuentra un público numeroso. Una condición previa para leer buenos libros es no leer los malos: la vida es corta".  Schopenhauer.

jueves, 11 de noviembre de 2021

Propiedad. "Gallinas", del anarquista Rafael Barrett, 1910.

"Mientras no poseí más que mi catre y mis libros, fui feliz. Ahora poseo nueve gallinas y un gallo, y mi alma está perturbada. La propiedad me ha hecho cruel.
Siempre que compraba una gallina la ataba dos días a un árbol, para imponerle mi domicilio, destruyendo en su memoria frágil el amor a su antigua residencia. Remendé el cerco de mi patio, con el fin de evitar la evasión de mis aves, y la invasión de zorros de cuatro y dos pies. Me aislé, fortifiqué la frontera, tracé una línea diabólica entre mi prójimo y yo. Dividí la humanidad en dos categorías; yo, dueño de mis gallinas, y los demás que podían quitármelas. Definí el delito. El mundo se llenó para mí de presuntos ladrones, y por primera vez lancé del otro lado del cerco una mirada hostil.
Mi gallo era demasiado joven. El gallo del vecino saltó el cerco y se puso a hacer la corte a mis gallinas y a amargar la existencia de mi gallo. Despedí a pedradas al intruso, pero saltaban el cerco y aovaron en la casa del vecino. Reclamé los huevos y mi vecino me aborreció. Desde entonces vi su cara sobre el cerco, su mirada inquisidora y hostil, idéntica a la mía. Sus pollos pasaban el cerco, y devoraban el maíz mojado que consagraba a los míos. Los pollos ajenos me parecieron criminales. Los perseguí, y cegado por la rabia maté a uno. El vecino atribuyó una importancia enorme al atentado. No quiso aceptar una indemnización pecuniaria. Retiró gravemente el cadáver de su pollo, y en lugar de comérselo, se lo mostró a sus amigos, con lo cual empezó a circular por el pueblo la leyenda de mi brutalidad imperialista. Tuve que reforzar el cerco, aumentar la vigilancia, elevar, en una palabra, mi presupuesto de guerra. El vecino dispone de un perro decidido a todo; yo pienso adquirir un revólver.
¿Dónde está mi vieja tranquilidad? Estoy envenenado por la desconfianza y por el odio. El espíritu del mal se ha apoderado de mí.
Antes era un hombre.
Ahora soy un propietario".
-"Gallinas", del anarquista Rafael Barrett, Paraguay, 1910.

domingo, 28 de marzo de 2021

Grande: Roberto Bolaño (¿Para qué le ha servido a usted la literatura?)

¿Para qué le ha servido a usted la literatura?

Podría dar una respuesta aparentemente poética: “Para no morirme”. Pero es falso: yo seguiría vivo y probablemente con mejor salud si no hubiera optado por la literatura. A mí la literatura me ha servido básicamente para leer. En el momento en que decido que voy a ser escritor, me pongo a leer. Y gracias a la literatura he podido leer libros maravillosos, increíbles, como encontrar tesoros. Y en mi vida, que ha sido más bien nómada y de una pobreza extrema en ocasiones, leer ha contrapesado esa pobreza y ha sido mi soberanía y ha sido mi elegancia. Podía estar en cualquier situación y si leía a Horacio, por ejemplo, el dandy, el que estaba viviendo por encima de sus posibilidades era yo, siempre. La literatura me ha producido riqueza. Es riqueza.

Roberto Bolaño
Entrevista con María Teresa Cárdenas y Erwin Díaz

lunes, 11 de diciembre de 2017

Lisbon revisited (1926). Pessoa tal vez es el más grande.

Nada me prende a nada.
Quiero cincuenta cosas al mismo tiempo.
Ansío con un angustia de hambre de carne
Lo que no sé que sea —
Definidamente por lo indefinido...
Duermo inquieto, y vivo en un soñar inquieto
De quien duerme inquieto, mitad soñando.

Me cerraron todas las puertas abstractas y necesarias.

Corrieron cortinas de todas las hipótesis que yo podría ver de la calle.
No hay en el dintel esperado el numero de la puerta que me dieron.

Desperté para la misma vida de la que hube adormecido.

Hasta mis ejércitos soñados sufrieron derrota.
Hasta mis sueños se sintieron falsos al ser soñados.
Hasta la vida sólo deseada me harta — hasta esa vida...

Comprendo a intervalos inconexos;

Escribo por lapsos de cansancio;
Y un tedio que es hasta del tedio me arroja a la playa.
No sé qué destino o futuro compete a mi angustia sin timón;
No sé qué istas del sur imposible aguárdanme náufrago;
O que palmares de literatura me darán al menos un verso.

No, no sé esto, ni otra cosa, ni cosa alguna...

Y, en el fondo de mi espíritu, donde sueño lo que soñé,
En los campos últimos del alma, donde memoro sin causa
(Y el pasado es una niebla natural de lágrimas falsas),
En los caminos y atajos de las florestas lejanas
Donde supuse a mi ser,
Huyen desmantelados, últimos restos
De la ilusión final,
Mis ejércitos soñados, derrotados sin haber sido,
Mis cortes por existir, despedazadas en Dios.

Otra vez te reveo,

Ciudad de mi infancia pavorosamente perdida...
Ciudad triste y alegre, otra vez sueño aquí..

¿Yo? Pero soy yo el mismo que aquí viví, y aquí volví,

Y aquí volví a tornar, y a volver.
¿Y aquí de nuevo volví a tornar?
¿O somos todos los Yo que estuve aquí o estuvieron,
Una serie de cuentas-entes ligados por un hilo-memoria,
Una serie de sueños de mí de alguien fuera de mí?

Otra vez te reveo,

Con el corazón más lejano, el alma menos mia.

Otra vez te reveo — Lisboa, Tejo(**) y todo —,

Transeúnte inútil de ti y de mí,
Extranjero aquí como en todas partes,
Casual en la vida como en el alma,
Fantasma errando en salas de recordaciones,
Al ruido de las ratas y de las tablas que rozan
En el castillo maldito de tener que vivir...

Otra vez te reveo,

Sombra que pasa a través de las sombras, y brilla
Un momento a una luz fúnebre desconocida,
Y entra en la noche como un rastro de barco se pierde
En el agua que deja de oirse...

Otra vez te reveo,

¡Pero, ay, a mí no me reveo!
Partiose el espejo mágico en que me reveía idéntico,
Y en cada fragmento fatídico veo sólo un pedazo de mí —
¡Un pedazo de ti y de mí!...

miércoles, 15 de noviembre de 2017

El amor también es un tema filosófico.


Si el hombre pudiera decir lo que ama, 
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo 
como una nube en la luz; 
si como muros que se derrumban, 
para saludar la verdad erguida en medio, 
pudiera derrumbar su cuerpo, 
dejando sólo la verdad de su amor, 
la verdad de sí mismo, 
que no se llama gloria, fortuna o ambición, 
sino amor o deseo, 
yo sería aquel que imaginaba; 
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos 
proclama ante los hombres la verdad ignorada, 
la verdad de su amor verdadero. 

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien 
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío; 
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina 
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera, 
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu 
como leños perdidos que el mar anega o levanta 
libremente, con la libertad del amor, 
la única libertad que me exalta, 
la única libertad por que muero. 

Tú justificas mi existencia: 
si no te conozco, no he vivido; 
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.


Luis Cernuda, Los placeres prohibidos.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Poema filosófico. ¿Te atreves?

                                                                Volaven falcons
                                                                damunt la certesa
                                                                de la meva mort.
                                                                
                                                                 Salvador Espriu

         VUELAN HALCONES

         Sobre la ropa tendida
         Ya los halcones presagian
         Texturas de este milagro.
         Caen al acecho de cuerdas
         Para exudar la estulticia
         De unas viejas humedades.
         Vienen a no dejar nada
         Tan sólo este niño enfermo,
         Moscas flotando en la charca
         Salmueras de cementerio,
         Lentas ciudades de hiedra
         Donde enterraste a tus padres
         Son veloces y han venido
              Vuelan halcones, ya es tarde.

Al menos cuando ríe, Bukowsky es el diablo.