Demencial. La selectividad se pospone, pero se celebra -vamos a decir la verdad- a pesar del curso y el temario interrumpido. Pero las oposiciones a secundaria se suspenden, porque en casa y con la incertidumbre no se puede estudiar. Por no hablar de los riesgos para la salud de una concentración así. ¿Y nuestros alumnos qué? ¿Seguir adelante con la selectividad no entraña riesgos y comporta incertidumbre? ¿De qué tamaño es la concentración de las pruebas de acceso a la selectividad? Excusas de mal pagador, de gente que ni ha estudiado ni quiere estudiar y de sus respectivos sindicatos. De comunidades que no querían oposiciones desde el minuto 0.
Se menosprecia el estrés y la inseguridad de nuestro alumnado al tiempo que se magnifican los nuestros. Ellos sí pueden estudiar, claro, porque el curso no se ha interrumpido, gracias una enseñanza telepática, que no telemática, improvisada. Se está abusando de esos alumnos, ni siquiera ahora se rebaja la vigilancia burocrática del profesorado asustado. Llevan escolarizados desde los 5 años, ¿acaso no podemos calcular una nota sin el proceso selectivo? Les alargamos el curso y les robamos el verano de antes de la universidad a jóvenes de 17 años, criminal. Y nosotros los adultos, enseñaditos ya, y la inmensa mayoría en casa, no podemos estudiar. Es que algunos tenemos niños. Vamos, no me jodas.
Hay opositores que llevan ya muchos meses de sacrificio estudiando, que han condicionado sus vidas mediante excedencias o medias jornadas para poder estudiar. Otros compaginando el estudio con trabajos de mierda. Algunos con hijos, otros con gatos. Resulta especialmente sangrante leer los mensajes de grupos de WhatsApp de algunos interinos celebrando con vino la suspensión del proceso selectivo mientras están los sanitarios jugándose la vida con turnos draconianos y desprotegidos.
En el contraste de ambos procesos y la aplicación de diferentes lógicas se aprecia la injusticia y el abuso, lo tendencioso de las decisiones que se están tomando. Hay que posponer la selectividad y las oposiciones o suspender ambas. Otra cosa es injustificable más allá del subterfugio y la falacia.
Hay opositores que llevan ya muchos meses de sacrificio estudiando, que han condicionado sus vidas mediante excedencias o medias jornadas para poder estudiar. Otros compaginando el estudio con trabajos de mierda. Algunos con hijos, otros con gatos. Resulta especialmente sangrante leer los mensajes de grupos de WhatsApp de algunos interinos celebrando con vino la suspensión del proceso selectivo mientras están los sanitarios jugándose la vida con turnos draconianos y desprotegidos.
En el contraste de ambos procesos y la aplicación de diferentes lógicas se aprecia la injusticia y el abuso, lo tendencioso de las decisiones que se están tomando. Hay que posponer la selectividad y las oposiciones o suspender ambas. Otra cosa es injustificable más allá del subterfugio y la falacia.
Creo que la sociedad española en si nunca ha valorado ni apoyado a la gente joven y sus capacidades. Recordar que ya es horrible jugarte el futuro a un examen que llevas preparando más de un año, eso si que es demencial. Si se quisiera ayudar de verdad a los estudiantes de bachiller harían la media con nuestras notas, que bastante nos lo hemos currado ya.Lo dicho, la sociedad cree que solo servimos para hacer botellón.
ResponderEliminarDe acuerdo contigo, pero no ha sido ni tan siquiera planteada esa posibilidad. En cualquier caso, las circunstancias mandan, se tendrán que adoptar medidas excepcionales.
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